Como padres podemos sentirnos exitosos en muchas áreas profesionales o domésticas. Sin embargo, me parece que cualquier persona que sea madre o padre, y que sea honesta consigo misma, llegará a la misma conclusión que yo. Si bien podemos acumular logros y trofeos, diplomas y menciones honoríficas en diversas áreas, en el arte de la paternidad solemos enfrentar constantes fracasos y resbalones; siempre hay algo más que podemos hacer; de hecho, también en muchas ocasiones nos arrepentimos de cosas que decimos o no expresamos.
Todo padre necesita ayuda. Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios.
Acudir a Dios en oración es lo más sabio que todo padre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque:
Dios oye la oración de los padres que quieren hacer su voluntad.
Con esa promesa en mente, pidamos a Él la ayuda que tanto necesitamos.
• ORACIONES ANTES DEL EMBARAZO
• ORACIONES DURANTE EL EMBARAZO
• ORACIONES DURANTE Y DESPUÉS DEL PARTO
• ORACIONES POR LA FAMILIA
• ORACIONES PARA EL RECIÉN NACIDO
• ORACIONES PARA EL NIÑO PEQUEÑO
• ORACIONES PARA EL NIÑO ESCOLAR
• ORACIONES PARA EL ADOLESCENTE
• ORACIONES PARA EL HIJO JOVEN
• ORACIONES PARA UN HIJO ADULTO
• ORACIONES PARA LOS NIETOS
• ORACIONES PARA LOS PADRES QUE PIERDEN UN HIJO
• ORACIONES FINALES
Páginas: 224
Tamaño: 13.4 x 18.6 x 2 cm



















